“Cuando un inmigrante viene a morar
junto a ti no lo explotarás, lo
tratarás como a uno de tu propia
tierra,como a uno de ustedes,
lo amarás como a
ti mismo, porque
ustedes
fueron emigrantes en tierra de Egipto (Lv 19, 33-34)
La Pastoral de Movilidad Humana,
es una pastoral específica y actual dentro de la Iglesia Católica
y, por ello mismo, necesita una atención, una respuesta al mundo que se
relaciona con migrantes e Itinerantes.
A lo largo de la historia de la
humanidad, la movilidad de las personas en busca de nuevas oportunidades de
vida es un fenómeno permanente, aún que con diferentes niveles de intensidad.
La realidad de la movilidad
humana en el contexto de un mundo globalizado, se presenta como una amalgama de
luces y sombras que no todos saben pensar equilibradamente: para unos el
mundote la movilidad humana es una amenaza, para otros, una oportunidad
simplemente económica.
La Palabra de Dios y la enseñanza
social de la Iglesia ayuda a comprender de manera esperanzada las luces y
sombras que forman parte de las dimensiones éticas, sociales, políticas,
económicas y culturales de las migraciones de los pueblos.
Este fenómeno ha estado
constantemente al centro de las preocupaciones de la Santa Sede, que se ha
expresado tanto a través de intervenciones orientadas a resaltar la lectura
cristiana de esta realidad social, cuanto la propuesta de dinámicas pastorales
atentas y respetuosas de la persona del extranjero, en la perspectiva misionera
del testimonio de la Buena
Nueva de Cristo Señor.
En este contexto se sitúa la Instrucción
Erga
migrantes caritas Christi («La caridad de Cristo con los emigrantes»)
del Consejo Pontificio de la Pastoral
para los Emigrantes e Itinerantes, cuya publicación ha sido
significativamente autorizada por el siervo de Dios Juan Pablo II el 1 de mayo de
2004. La Instrucción Erga
migrantes caritas Christi responde ahora «sobre todo a las nuevas
necesidades espirituales y pastorales de los emigrantes» y está orientada a
«transformar cadavez más la experiencia migratoria en vehículo de
diálogo y de anuncio del mensaje cristiano» (EMCC
3).
La Iglesia, en su universalidad,
pero también en su realidad local, está llamada, pues, a escrutar e
interpretar, a la luz del Evangelio, este signo de nuestro tiempo(cfr. Gaudium et Spes4).Tal
discernimiento debe, normalmente, inspirar actitudes y acciones, programas y
estructuras de sus Iglesias particulares, dirigidos a redescubrir o confirmar
valores del Evangelio.
Por todo esto, la
Pastoral de Movilidad Humana
desafía a sus Agentes a ser una presencia amiga que acoge, escucha, orienta y
celebra con la persona que llega a la comunidad, tornarse puente para la
inserción en la nueva realidad, para evitar que el migrante e Itinerante viva en
el anonimato y para que encuentre una comunidad que lo acoge.
Mons.
Toribio Ticona
Obispo de Coro Coro
Vocal
de la PMH - Bolivia
P. Indenilso Bortolotto
Bernardi, c.s.
Coordinador
nacional
De la
PMH - Bolivia
Recientes estudios sobre
migraciones en Bolivia señalan que unas 100.000 personas al interior se
trasladan de una región a otra mientras que se estima que 180.000 ciudadanos
bolivianos se van al exterior.
Las estimaciones señalan
que unas 500 personas por día están saliendo de Bolivia, 15 mil al mes, es
decir 180 mil personas al año.
Movidos por las condiciones de pobreza, la falta de trabajo, los precios bajos
de los productos agrícolas y la falta de perspectivas, principalmente para los
jóvenes, son algunas de las causas que motivan el desplazamiento de grupos no
sólo en Bolivia sino en todo el mundo.